miércoles, 24 de septiembre de 2014

Idénticas diferencias

Esta es la famosa historia de los gemelos  Fernando y Francisco.   Se originaron en una fecundación típica, es decir cuando un espermatozoide fecunda a un óvulo, pero luego el embrión resultante se dividió accidentalmente en dos, compartiendo el 100% de sus genes y el mismo útero por 9 meses.

De niños hacían todo juntos, de la misma forma y al mismo tiempo.  Uno era la sombra del otro. Su padre, un banquero de la vieja escuela, siempre les inculcó como regla firme, que debían buscar el éxito en la vida, cueste lo que cueste, sin desanimarse a pesar de los obstáculos.

A medida que iban creciendo fueron apareciendo sus diferencias.  En el colegio, Fernando era uno de los mejores en matemáticas, mientras que Francisco empezó a destacar en el deporte.  Ambos con la mentalidad que su padre les inculcaba, que no había mejor resultado que el que se conseguía con el máximo esfuerzo.

Ambos ingresaron a la misma universidad, Fernando a estudiar Economía y Francisco Comunicaciones, a pesar de las quejas de su padre.  Al graduarse, Fernando fue contratado por un banco. Trabajaba muy duro, ganaba muy bien y podía comprarse casi todo lo que quisiera. En cambio, Fernando fundó en su casa,  una empresa de producción audiovisual. Se dedicaba a filmar videos y editarlos. Ganaba poco y los clientes le pagaban tarde.

Fernando trabajaba en el banco un promedio de 12 horas diarias, que en días de tráfico denso, se convertían en casi 14 horas.  Salia de su casa a las 7 am y volvía sobre las 8:30 pm. Al principio le jodía dedicar tantas horas al trabajo, pero era lo que tenia que hacer, pues debía tener éxito en la vida, y terminó por acostumbrarse a su ritmo de vida. Durante la semana no tenia tiempo para él, apenas hacía las cosas que le gustaban y empezó a quedarse calvo y gordo antes de la treintena.  Recibía el viernes con la misma intensidad que recibía los lunes, pero con amplia diferencia de sentido. La euforia con la que vivía sus sábados se contraponían al desgaste emocional de sus lunes.  Pero tal era la recompensa  a fin de mes  por el gran cheque que le caia,  que le hacia olvidarse de todo lo anterior.

Por otro lado, Francisco trabajaba 8 horas diarias, que le parecían sólo 4, porque disfrutaba su trabajo. Casi sin darse cuenta, su empresa había crecido y disfrutaba los lunes tanto como los sábados. La motivación de hacer las cosas con alegría se reflejaba en su grupo de trabajo y en los resultados de su compañía. Tenia tiempo para hacer las cosas que le gustaban y salir con sus amigos. Manejaba sus horarios y su forma de trabajar. Pero claro, él no podía comprarse las mismas cosas que su hermano.

Para cuando llegaron a base 3, se reunían 5 ó 6 veces al año, en navidad, dia de la madre, del padre, cumpleaños y demás fechas especiales. Fernando parecía 10 años mayor que su gemelo, pero manejaba un BMW X6 Turbo, mientras que Francisco conducía un Toyota.

Ambos tuvieron familia, pero sólo Francisco tenia tiempo para pasar con su esposa e hijos.  Fernando no podía pasar todo el tiempo que quisiera con ellos. Al principio le daba tristeza y remordimiento, pero luego se acostumbró. Lo compensó con  regalos caros. Entonces para seguir el ritmo de los regalos costosos, debía trabajar aún mas.

Fernando se jubiló del Banco a los 65 años. Le regalaron un reloj. De ser altamente productivo y tener el cerebro acostumbrado a solucionar problemas para el banco, pasó a  comprar diariamente el periódico,  a pesar de tener internet de alta velocidad,  pues el médico le había recomendado hacer el crucigrama y el sudoku para que su cerebro no se oxide. Podía irse a su casa de playa los días de semana y  visitaba a sus hijos que vivian en el extranjero, porque les había podido pagar la carrera ahí. Empezó a interesarse en el bricolaje.

Por otro lado, Francisco seguía disfrutando del trabajo en la empresa que había fundado. Le encantaba lo que hacía y no veía porque dejar de hacerlo. Nunca lo vio como trabajo, sino como un pasatiempo lucrativo. Se había vuelto tan bueno en eso, que no le dejaban de llover contratos, cuya correcta ejecución se encargaba de supervisar. Sólo hacía crucigramas los domingos. No hacía sudokus.

Cuando Fernando murió, sus hijos se repartieron la gran herencia. Cuando Francisco murió, sus hijos heredaron sus acciones corporativas y el recuerdo una persona que vivió haciendo lo que disfrutaba.

Uno vivió para ganar dinero, disfrutando cuando podía, y el otro vivió para disfrutar, lo que lo llevó, sin proponérselo, a generar dinero.

Cual de los 2 tuvo éxito en la vida?



Si has contestado que Fernando, estás dentro del alto porcentaje de personas cuya finalidad de vida es ganar dinero. Si has contestado que Francisco, estás dentro de la minoría de personas que piensan que el éxito es disfrutar de su dia a dia. 

No hay respuesta correcta ni incorrecta, pues cada quien tiene sus propias metas y el éxito consiste en alcanzarlas. Una persona exitosa es aquella que consigue lo que se propone.

Pero no todos están dispuestos a pagar el precio que ello conlleva.  Porque el éxito no cae del cielo. Como diría el padre de los protagonistas de esta historia, no hay mayor victoria que la que se consigue con el esfuerzo que no todos están dispuestos a realizar.

No todos están dispuestos a trabajar 14 horas diarias, ni a hacer lo que les gusta hacer, sin tener asegurado un cheque a fin de mes.

El éxito consiste en conseguir las cosas que nos proponemos. Si quieres ganar dinero, si quieres vivir tus sueños, si quieres vivir haciendo lo que te gusta, si quieres ser famoso, si quieres hacer que los chanchos vuelen ….. serás exitoso cuando lo logres.  


Nicolas Cage dándonos una idea más gráfica del éxito

jueves, 11 de septiembre de 2014

Video kill radio stars?

Yo tendría unos 6 años cuando mi papá le compró a mi hermano un radio. Un aparato gigante que pesaba lo mismo que una maceta, con una casetera de aquellas que tenían un botón, que por su tamaño más parecía una gran tecla de piano, con una bolita roja y la palabra REC. Funcionaba a corriente, pero también lo hacia con 8 pilas “D”, las mas grandotas de todas, las que ahora ya no se usan para casi nada. La radio tenia una antena que cuando la desplegabas podía alcanzar tranquilamente mas de medio metro de longitud. Y ni así captaba bien la estación. La antena era tan larga, que cuando el radio dejaba de funcionar,  la usaba  como espada en luchas imaginarias que ya hubiesen querido ver escritores como J.R. Tolkien y J.K. Rowling.

En aquella época no existían aún los radios con doble casetera en los cuales podias grabar un cassette entero y a velocidad “graciosa”, porque cuando presionabas el botón de high speed recording, oias la grabación como si la estuvieran cantando albin y las ardillas.

Por supuesto a esa edad yo compartía la habitación con mi hermano, 6 años mayor que yo, que es una gran diferencia cuando tu tamaño te obligaba a empinarte para llegar mínimamente a la alacena donde las galletas estaban inútilmente escondidas.

No había computadoras, ni internet y por supuesto no había teléfonos inteligentes, ni si quiera había teléfonos inalámbricos, sólo esos armatostes con cable ensortijado que se enredaban en si mismos y tenias que discar y discar para marcar un número de teléfono, y pobre si te equivocabas a la mitad del discado, pues a empezar nuevamente a hacerlo por otros 3 minutos. Habían en casa un par de televisores, que por supuesto tenia prohibido ver, salvo un par de horas al dia. 

Entonces, el único medio electrónico de entretenimiento que teníamos a mano, era la dichosa radio y claro, como él era mayor, tenia yo que soplarme la música que y cuando él quisiera.

Así empecé a oir música. Todo el dia, a toda hora. Grupos como Hombres G, Sui Genesis, Los Abuelos de la Nada, Indochina, The Cure, U2, Duran Duran, Van Halen, A-ha, The Clash, The Police, Phil Collins, etc. Y entre los grupos peruanos a Frágil, Dudó, Imágenes, Miki Gonzales (a pesar de ser español, su carrera la hizo aquí) con su “vamos a Tocache”, “Lola, te quedaste sola”, y el mas popular de aquellas épocas por mucho, el grupo RIO (Royal International Orquesta) con sus hitazos “Televidente”, “La universidad, cosa de locos”, “Lo peor de todo”, este último tema con un éxito impresionante, que describía muy bien la dicotomía de muchas relaciones de pareja que tocaban en conciertos que ya quisieran los Yaipén broders.

Fue de esta manera que me introdujeron, medio que a la fuerza, a la música. Todos somos mas o menos adeptos a la música, cada uno con gustos particulares y otros con gustos peculiares. Recuerdo un amigo del colegio, que ante la extraña mirada de sus compañeros, nos decía sin mas y sin menos que era fanático de los New Kids on the Block y de Magneto. Y hasta sabia todas las coreografías (pero lo bueno es que salió sanito).

Recuerdo que con otro amigo, coleccionábamos fotos de una cantante del grupo mexicano  “Muñecos de Papel”, porque nos moríamos por ella. Mientras todos morían por Bibi Gaytan, nosotros lo hacíamos por esta chica que creo ahora es primera dama de #méxicocabrones.


De verde, la actual primera dama de #méxicocabrones

En aquella época uno no podía ni imaginar en la televisión digital, el cable, Directv, Netflix ni nada de lo que ahora consideramos indispensable. Bien lo graficó Steve Jobs al decir que a la gente hay que venderle lo que todavía no sabe que necesita.

Entonces nos teníamos que conformar con lo que nuestra horrorosa TV nos brindaba. En cuestión musical estaban en onda el programa de Gerardo Manuel “Disco Club” y mas adictivo, no por la calidad sino por la cantidad, era ese canal que duró muy poco URANIO 15.

Un dia, haciendo zapping radial, encontré una radio que pasaba rock y música alternativa en inglés, cuyo nombre es un juego con los números del dial y que el dia de hoy es la radio rock en Lima. Nunca me pude despegar de su programación, sobretodo las mas tocadas del año, cuyo ranking era pasado todo el 31 de diciembre, en un programa a todas luces grabado semanas antes de ese dia.

Pasaban (aún lo hacen) rock del bueno, tanto que cuando tenía unos 15 años, llegaba del colegio y me ponía a escuchar a todo volumen y a cantar como descocido las mejores de Metallica, Nirvana, Mötley Crüe, AC/DC, Sepultura, Alice in Chains, Pantera, etc. Recuerdo que un dia mi madre vino a pedirme que la acompañe a comprar una pizza, ante lo cual salí corriendo casi volando, pero en realidad se trataba de una excusa para terminamos desviándonos hasta el consultorio de la psicóloga, por “escuchar música satánica”.  Recontraplop!!

Mientras a mi me pasaba esto, con las prohibiciones por parte de mi madre para escuchar dicha música, lo cual pensaba que yo cumplia a cabalidad pues desconocía ella, la existencia de los muy útiles audífonos; la mayoría de mis amigos les gustaba oir salsa, merengue y ritmos mas latinamente aceptados.  Fuera claro, del presidente del club de fans de los New Kids y Magneto, que hasta tenia su mochila adecuada para el caso.

Hasta que alguien, no recuerdo quien, me introdujo al alegre mundo de Bob Marley, el reggae (no confundir con reggaetón pa favarr), música tan  poco entendida por la mayoría de gente, que la tildan de aburrida. A pesar que no me gusta bailar, me faltaban las patas para saltar en conciertos de Alpha Blondy, Steel Pulse, Gladiators, Pochi Marambio, Gilberto Gil. Una vez fui a un concierto de los Wailers, pero me pareció tan malo que no salté, ni repetí. Pero en general, de aburrida nada de nada.

Desde la tierra de Didi Drogba, Alpha Blondy

En España, un dutchie me presentó musicalmente a Tiësto el gurú de la actual electromusic, con lo cual le empecé a sacar la vuelta al reggae y a encoñarme con la música electrónica, la cual estoy escuchando mientras escribo este insalubre post, con mis fieles audífonos y a un volumen que los mismos fabricantes de los audífonos califican de no recomendable.

Aunque también disfruto un poco de la música palbailetón, incluso de la música clásica, estos 3 tipos de música son los que me engancharon en su momento y aún ahora comparten auriculares conmigo. Como diría Badani, para que terminar si podemos compartir y ser felices.

Hace poco se me cruzó una canción me llamó la atención por la buena onda que lleva. El video es muy cursi, pero da un mensaje muy positivo y reconfortante para la sociedad en la que vivimos, en la que lamentablemente predomina el prejuicio y el egoísmo. Básicamente trata que tomemos conciencia de que con un cambio de actitud en cada uno, viviríamos en un lugar mas cool


Se lo dejo para que lo disfruten y les alegre sus próximos 5 minutos. Sean felices.


The Mowgli´s "San Francisco"

jueves, 21 de agosto de 2014

El valor de una disculpa


Aún recuerdo con añoranza aquellas épocas en las que podía irme a la cama por la noche y salir de ella 10  o más horas después, y no porque quisiera, sino porque mis necesidades biológicas me obligaban.  Sino fuera por eso, me podía quedar mas rato babeando la almohada. 

Eran aquellas épocas en que tus máximas preocupaciones eran aprobar los cursos de la universidad y no quedar como un idiota por algo que hiciste y que no fue aprobado por tu irreverable grupo social que, en épocas en las que no había celulares con cámara ni redes sociales en las cuales se propaguen sorpresivamente rápido las fotos de tu ridículo como un virus apocalíptico, casualmente estaba justo en primera fila observando lo que luego considerarías tu descuartizamiento social.

Dormir esa cantidad de horas se me hace ahora tan utópico, casi alquímico. Hace mucho tiempo duermo de promedio unas 6 horas por noche. A pesar de  acostarme algún fin de semana a las 5 am, no podría dormir más allá de las 10 am. Y sin importar el dia que sea, me suelo despertar  cansado, con sueño y con ganas de seguir durmiendo, pero ya no puedo hacerlo.


Si a este fenómeno, que con su permiso llamare #porquecarajosnopuedodormirmas, le añadimos que hay días invernales (no infernales, que es distinto, aunque que para los efectos prácticos es lo mismo) en los que el frio es tan crudo y la mañana todavía tiene oscuridad nocturna, que no provoca en absoluto levantarse de la cama;  tenemos entonces que levantarme muy temprano  es casi una cuestión de estoicismo.

A esas horas entro a la ducha con misma la capacidad sensorial de los murciélagos de seguir un camino que no pueden ver, que en mi caso se trata de caminar con los ojos cerrados, casi siempre sin chocarme con el marco de la puerta o la mampara de la ducha.

Porque me despierto a las 6 am si se me hace tan difícil hacerlo? Porque a pesar que duerma 2 horas más, mi energía nunca será la misma que tengo luego de haber hecho ejercicio. Tal vez suene contradictoria la acción de despertarse mas temprano para tener más energía. Pero yo no funciono igual sin haber ido al gimnasio en la mañana. Tiene que ser lo primero que haga, sino me siento como oxidado, como que me falta aceite en las bisagras.

Normalmente no me gusta socializar en el gimnasio, me gusta hacer mi rutina lo más rápido posible. Pero es inevitable cruzarte con aquellas personas que se meten a un gimnasio con la única intención de entrenar los músculos de la lengua  y te agarran de terapeuta  improvisado de sus poco interesantes lagunas existenciales. Cuando eso me pasa, veo como la gente mueve los labios mientras mi atención está en el reloj colgado de la pared y el tramo de rutina que aún tengo por hacer. 

Pero sobretodo pienso que por más que me alegre la felicidad ajena,  por las prisas de la vida diaria a esa hora me importa muy poco que tu hijo ya haya acabado la universidad, que te hayas levantado a la hija de tu vecino, que el alcalde se haya puesto a hace obras a lo loco por la proximidad de las elecciones o que ya te hayas aprendido la coreografia del ras tas tas en la clase de baile del profesor aquel que cada dia se parece más  a Monique Pardo con un diente de oro. A esa hora me da igual todo. Ya haremos una reunión o algo especial para conversar intrascendencias.

Pero a pesar de esa prisa que me embarga todas las mañanas por terminar todo rápido y pasar al siguiente asterisco de la agenda, suelo perder tiempo preocupándome por los demás. En un gimnasio hay “X” instructores, pero muy pocos van por ahí revisando quien hace bien o mal un ejercicio. Y debido a la diversa cantidad de lesiones que he tenido, trato que la gente no siga haciendo mal algún ejercicio, que luego le repercuta en lesiones crónicas. Entonces, si veo gente que está haciendo un ejercicio mal, se lo digo con delicadeza. La mayoría lo toma de buena gana, claro, a mi también me gusta cuando alguien me ayuda. Pero no todos.

Hay un señor que va casi interdiario. Debe tener unos 45 años, muy gordito, va despeinado y en ropa que dentro de poco será su pijama favorita. Se parece a un oso cariñosito, pero con cara de mala hostia. Casi no entrena, demorará mas o menos 1 hora en hacer 3 máquinas, pues combina su rutina con sus idas al baño, sus conversaciones con la señora de los jugos, viendo la tele y tratando de no dormirse. Me hace pensar que alguien, su abuela, su mamá, su esposa, su hija o alguien, lo obliga a ir al gimnasio.

  •    Anda al gimnasio para que bajes tus niveles de colesterol y no vuelvas en 2 horas, como mínimo!!!


Y va de mala gana, a conversar, tomar jugo, ver tele, comer plátano y de paso ya pues entrena algo.  Un par de personas me han comentado que es medio raro, loco. Es como un niño en cuerpo de adulto.

Aquel dia, este señor estaba sentado en una máquina levantando tal cantidad de peso que tenia la espalda doblada en casi la misma cantidad de veces que se dobla un papel para jugar al comecocos o adivinador de papel. Yo lo vi luchando, sudando, mordiéndose los dientes y poco le faltaba para que se le reviente la vena de la frente. 

En una de esas el peso le ganó y no pudo seguir y soltó el manubrio y la máquina con todo el peso cayó haciendo muchísimo ruido. Todo el mundo lo vió, el lo sintió y se arrochó. Fue ahí cuando me acerqué y le dije que era mejor que le bajara el peso para que haga el ejercicio bien y no se lesione. Su respuesta fue, asumo por vergüenza, que si la máquina tenia hasta para ponerle 100 kilos, se le ponía.
  •      Piensa pe!! me dijo tocándose repetidamente la sien con el índice derecho.

Justo en eso, llega corriendo un instructor a decirle que estaba haciendo con mucho peso, que le baje. Yo le insistí que estaba doblando la espalda, que se iba a lesionar.
  •        Y tu quien eres, médico? además que no hay que andarse con   mariconadas de ponerle poco peso!
Su respuesta me dejó perplejo, encima que lo estaba ayudando! Osea ese hombre piensa que mientras más peso se carga, menos mariconcito se es, a pesar que ello le origine una lesión lumbar que lo tumbe en una cama en posición fetal por semanas.

Pero como ya he mencionado antes, a pesar de mis esfuerzos por llevarlo al ostracismo, hay veces que aún me gana mi lado caliente, picón.

Mi respuesta, inmediata e inmadura, fue que mi intención era ayudar, pues hablaba con conocimiento de causa porque he tenido una lesión lumbar y que además SI ERA MÉDICO, ERA TRAUMATÓLOGO. Al oir esto el hombre sólo atinó a decir ah! sin mirarme a los ojos.

Seguí con lo mio, cuando al rato me cruzo nuevamente con él, ahí si hizo contacto visual y saltó:
  •           que me miras, si quieres vamos afuera webón.

Yo me quedé helado, en verdad este hombre me está diciendo, como si estuviéramos en el colegio, vamos afuera? A pesar de las ganas de aceptar su propuesta para ir afuera a conversar amablemente sobre la teoría del conflicto de Galtung, me reí. Tal vez si no hubiese habido gente habría caído en el juego. Pero había mucha gente, así que respiré hondo y sonriendo le hice ver que una diferencia no se podía solucionar de esa manera, que se calmara y me cuente que le pasaba, que me interesaba saber porque reaccionaba así.  Cuando le dije eso, volteó y se fue mientras decía :
  •           ya pe, cuando quieras pe!
Mientras veía como su espalda se alejaba, un pata vino y me dijo:
  •           Oe no le hagas caso, ese está loco
Mientras volvía a mi casa, quise tratar de entender porque había reaccionado asi. Llegué a la conclusión que era una persona con muchísimos problemas, que le había dado roche el ruido que hizo con la máquina y que lo único que atinó a hacer para revitalizar su dignidad fue alzar la voz y ponerse a la defensiva. También pensé en mi reacción. Me reí, le sonreí y le pedí que me explicara el porqué de su actitud. Que orgulloso me sentí de mí. No caí en la provocación. Recuerdo aquellas épocas en las que dormía 10+ horas, tal vez hubiese respondido físicamente sin abrir la boca. Ya no.

Eso pasó hace aproximadamente 1 año. Seguí yendo puntualmente a cumplir mi rutina de antioxidamiento, pero el hombrecillo no volvió a aparecer hasta hace unos 3 meses. Hacia su misma rutina de ir al baño y tomar jugo. No me miraba, no hablaba con nadie, se le notaba moralmente hundido. Yo por más que le intentaba buscar la mirada, no la encontraba. Hasta que un buen dia, se me acercó y me saludó sonriendo, pero al segundo volvía su mirada hacia el suelo.

Un dia se armó de valor, vino y me ofreció disculpas.
  •  Nunca es tarde para pedir disculpas, no sé lo que me pasó ese dia que te dije para ir afuera, yo estaba rogando porque me digas que no. Yo no soy así. Me dijo.
  • No te preocupes, todos podemos tener un dia en el cual no estamos sintonizados con la armonía del universo y tener un desliz como ese. No se puede juzgar a alguien por tener un mal dia. No te preocupes. Fue mi respuesta.


Sonrió, pero siempre mirando al suelo, siguió con una conversación intrascendente. Me dijo que le dolia la rodilla, que a donde podía ir a verse, porque yo era médico. Le dije que vaya a la clínica mas cercana a su casa, y que yo no era médico, era abogado.
  •  Ahh, me equivoqué, ese dia entendí que eras médico, pero eres doctor de derecho.
  • No entendiste mal, te lo dije yo directamente en una infantil reacción ante tu extraña actitud. 

Desde ese dia, cada vez que me ve me dice “buenos días doctor” con su mirada esquiva y sonrisa insegura. Yo siempre he odiado que me digan doctor, porque no lo soy  y si lo fuera sería muy pretencioso anteponer a mi nombre, un título que no me da mayor valor. Y es muy atorrante, como los ingenieros que se presentan diciendo “Buenos dias, soy el ingeniero Perrin”.  Plop!!

El ingeniro Perrin, conversando con el Chapulin

Siempre he corregido a la gente, que no me digan doctor, que me llamen por mi nombre de pila. Pero a este hombrecillo aun no lo corrijo, tampoco es que le quiera hacer la pateria.

Hay gente que pide disculpas a través de sus acciones, pero sin decirlo. Sé que cuesta. Pero este hombrecillo, por mas tímido e inseguro que es, reconoció su error y vino a disculparse. 1 año tarde pero igual vale.

Habrá sido también su mamá, la que lo obliga a ir al gym, la que también lo obligó a disculparse?

Todos cometemos errores, pero pocos lo reconocemos. El simple hecho de ofrecer una disculpa hará que la gente nos vea con otros ojos. Aprendamos a ofrecer disculpas cuando sea necesario, porque aumenta muchísimo nuestro valor como personas.


Si recibir una disculpa es buena onda, el ofrecerla es mucho mejor. Uno se libera.  


Hasta los reyes se disculpan

jueves, 14 de agosto de 2014

De juanitos y pablitos

Y un buen dia, me di cuenta.  O mejor dicho, confirmé algo que siempre se me cruzaba por la cabeza, desde que era muy renacuajo, pero no le prestaba importancia porque “que voy a  hacer, la vida es asi”. Pensaba que uno vivía como podía, pero no se podía vivir como se queria. Que limitado.

Siempre me habia incomodado la figura de la autoridad. La mayoría de las personas no se hacen mayores problemas y cumplen órdenes de muy buena gana, aunque vengan en forma de dardos envenenados, como el buen dobby, el elfo doméstico que quedó liberado cuando su dueño le regaló, sin saber, una media sucia.

Yo veo a las personas contentas, siguiendo el camino que deben seguir porque así alguien lo ha escrito en unas reglas que nadie ha leído en un libro que nadie sabe donde está.

Al principio yo también queria seguir ese camino, porque casi todo el mundo lo hace, y es muy sabido que las personas nos sentimos seguras cuando tenemos un grupo que nos arrope, que nos acepte, que nos proteja y que nos entienda. Pero por mas que me esforzaba, no llegaba a lograr que me guste.

Porque mientras todos se veían tan cómodos, yo me sentía como si tuviera un chinche en mi silla? Yo queria ser igual a los demás, no queria ser el patito feo. Espero se acuerden de esta fábula de Christian Andersen porque sino la metáfora pasa desapercibida.  El patito era distinto a los demás y por más que queria ser igual, no lo era. Y los demás patos se burlaban de él por ser diferente. Yo no queria ser el pato feo del cuento. Por eso, siempre intentaba hacer lo que los demás, prefiriendo encajar socialmente que seguir mis instintos.

Veía a mis compañeros de oficina, tan tranquilos contentos con su estilo de vida laboral. Sin preocuparse de nada. Cumplían con las tareas que su cargo conllevaba y sabían que a fin de mes la empresa les iba a dar su “X” cantidad de dinero.

En verdad se trata de algo simple. El empleador, Pablito, consigue los clientes, quienes le requieren un servicio. Entonces Pablito le dice a Juanito, el trabajador,  “esto te corresponde a ti”. Y Juanito lo hace, y a fin de mes recibe su contraprestación.  

Es mas cómodo ser Juanito. Es sentarse en su silla, cumplir las funciones que su cargo conlleva, reírle los chistes al jefe y a fin de mes esperar el depósito bancario y cada 6 meses la grati. Así, sin mas preocupaciones laborales que eso.  

Juanito no tiene que preocuparse de conseguir y fidelizar clientes, ni de regularizar los trámites burocráticos administrativos necesarios para que una empresa funcione, ni de la logística, ni del marketing, ni de la contabilidad, ni de los servicios al personal, de pagar vacaciones, ni de gestionar cultura empresarial, ni de la innovación y desarrollo, etc. Todo eso lo tiene que hacer Pablito.

Pero a pesar de ser más simple, a mi no me gustaba ser Juanito. Y llegó el dia que tuve que aceptarlo, no me gusta tener jefe, no me gusta tener horarios, no me gusta usar uniforme de pingüino, no me gusta hacer cosas impuestas. Tuve que aceptar lo que llevaba años evitando: era un patito feo. El que no le gustaba lo que a todo el mundo.  Era el diferente.

Por más que intenté adaptarme, no pude controlar la rebeldía que debió pero no lo hizo, quedarse en 9no ciclo de la universidad (de 12 que eran por siaca). 

Siempre he cuestionado el porqué de las cosas, sobretodo de las decisiones. Cuando una persona le dice a otra “esto es asi” o “esto no es asi”, normalmente la respuesta es una actitud de “oh disculpa, gracias no sabia”. En contraste, mi respuesta siempre ha sido “Porque (no)?”

Una vez aceptada mi naturaleza, sentí que tenia un problema. Lo tomé como algo negativo. Si no me gusta tener jefe, nunca voy a ser feliz. Porque no se puede vivir sin jefe, sin trabajar para una empresa que nos de una sensación de tranquilidad a fin de mes.

Sin embargo, no hay pensamiento mas limitante que no poder ver mas allá de lo que siempre se ha visto. Como dicen que dijo Cristobal Colón  “Nunca podrás cruzar el océano hasta que tengas el valor de perder de vista la costa”. Si en verdad lo dijo, fue después de c****se en los pantalones por haberse perdido varios meses. Pero la frase tiene su punto. Hay posibilidades mas allá de lo que siempre hemos creido, sólo hay que saber ver.

Luego de la primera impresión negativa, empecé a verlo como algo beneficioso. No debo hacer lo que todo el mundo, al contrario, debo aprender a explotar las características que me hacen distinto.  No me gusta tener un jefe, pues debo ser yo el que busque a quien necesite que yo le resuelva algo. Debo empezar a crear necesidades en la gente que no sabían que tenían.  O tal vez no sabían que yo podía resolvérselas. 

Que diferencia hay entre ir a pedir trabajo e ir a ofrecer un servicio? Si, mas fácil y rápido es la de Juanito, pero la de Pablito le traerá mas satisfacciones si sigue nadando a pesar del cansancio.

Al conversar con la gente me da la sensación que yo sé algo que los demás no saben. Que todos tenemos nuestro tiempo limitado y no debemos malgastarlo siguiendo una vida monótona haciendo lo que que tenemos que hacer. Se puede vivir haciendo lo que queremos hacer.

Nunca el momento será el perfectamente adecuado. Sobre la marcha se va aprendiendo. Todos somos capaces de hacerlo. La diferencia es que algunos se atreven y otros se sienten más tranquilos teniendo la costa a la vista.

Sabrá Juanito que Pablito sólo le paga un aproximado al 40% de lo que realmente produce?  Pues un 20% sirve para cubrir sus gastos operativos y el otro 40% se lo mete al bolsillo.

Pensemos un momento si somos Juanitos o Pablitos, antes que se nos acabe el tiempo.

No digo que yo sea un Pablito, digo que no me gusta ser un Juanito.

No hay pato mas feo que el que no arriesga. 


miércoles, 6 de agosto de 2014

Mucho Yang y poco Yin

Mucha resaca mundialista, poco tiempo para escribir con tanta prisa para vivir y el natural proceso humano de recuperar una rutina a tropezones, han hecho que hace 1 mes exacto no sacuda los cajones de este blog.

Hoy vengo un poco decepcionado. Fallé en algo que vengo trabajando hace buen tiempo.

Desde hace 1 año empecé con una especie de mutación de personalidad, tratando de reconocer mis puntos débiles para mejorarlos.  La lista de puntos que identifiqué tenía mas líneas que los geoglifos de Nazca en sus buenas épocas.


Uno de los puntos a mejorar fue mi forma de comunicar las cosas. Antes simplemente abria la boca y decía las cosas sin pensar en la forma en la que el receptor las recibía. Una mala entonación o expresión facial al decir las cosas, pueden ser mal tomadas por la gente. Por el contrario, una buena entonación y una correcta elección de palabras, juntamente con una sonrisa  hacen que la gente reciba el mensaje gratamente. Así funcionamos tu, yo y todos los demás. NORMALMENTE, pero hay veces en las que no estamos en sintonía con la armonía.

Hoy no eran ni las 8 de la mañana y ya me había cruzado con una persona que no estaba sintonizada.  Estaba haciendo algo que iba en contra del orden social, se estaba metiendo en contra por una calle doble via. Es decir, iba por el lado incorrecto de la calle, por la izquierda.

Al cruzarme con dicha persona, le dije, amablemente espero, que estaba yendo por la izquierda y que debía ir por la derecha. Su respuesta fue, que el que estaba mal era yo, porque en esa calle se iba por la izquierda, que yo no sabia nada. Cabe mencionar que yo no iba en auto, sino en mi muy fiel bicicleta.

Ante una respuesta tan sublimemente animal como esa, toda mi amabilidad se fue al desagüe y me alteré MUCHO. No voy a detallar la historia porque no viene al caso, pero ni bien terminó el cruce de palabras, me sentí como cuando tenía 20 años y queria arreglar el mundo a la fuerza. Me sentí como un cavernícola. MUY MAL!!

Está claro que la persona estaba muy equivocada y además, sin caer en la soberbia, me sorprende que una persona que piensa así pueda haber obtenido brevete. Y aceptemos que si en verdad pensaba lo que decía,  era muy bruta.

Pero fui yo el que falló al caer en la provocación, al entrar en su juego. Sólo debí decirle amablemente que debía ir por la derecha e irme feliz y tranquilo como estaba hasta ese momento y esperar que de alguna forma, la semilla que planté en su cabecita, genere sus frutos.

Todas las personas tenemos, en mayor o menor medida, una necesidad de tener razón, de imponer nuestras ideas, de ganar una discusión. Ese es uno de los puntos que he estado tratando de minimizar en mi personalidad y al parecer, aun me falta mucho camino por recorrer. Tardaré mucho, pero al final lo lograré.

Cada persona tiene una forma de pensar distinta a las demás y todas son válidas. Esta persona estaba claramente equivocada, pero era lo que pensaba, para ella estaba bien.  Debo ser yo el que debe dejar de darle importancia a la forma de pensar de los demás, por más que estén muy equivocados.

Fui yo el que perdió,  pues me dejé alterar por intentar hacerle ver a dicha persona que no estaba haciendo las cosas de manera correcta.

Creo que concordarán conmigo al pensar que estuve bien al habérselo dicho, pero muy mal en haberme alterado porque dicha persona no entendía mi punto de vista.

Este post es un mea culpa, que ojalá me sirva para mejorar en este sentido. Me equivoqué al darle tanta importancia a lo que esa persona pensaba  y la cagué! El único perjudicado fui yo, pues me puse momentáneamente de mal humor, y tal vez hice sentir mal al otro implicado.

Al señor que piensa que ir por la izquierda es lo correcto, le pido disculpas por haberme alterado ante la persistencia de su errada creencia. Se que lo mas probable es que jamás lea este post, pero lo suelto en el universo para que tenga la posibilidad de hacerlo. Y por favor, si tiene tiempo, dele una repasadita al Reglamento Nacional de Tránsito.

Y hago otro mea culpa por escribir algo tan aburrido, pero era necesario hacerlo.


A pesar de la influencia externa, los que permitimos que nuestra armonía interna se desequilibre, somos nosotros mismos. 

La idea es buscar una forma de mantener el equilibrio emocional en cualquier situación.



martes, 8 de julio de 2014

Alguien se sorprende si digo que Brasil regaló el partido?


Antes de empezar, quiero dejar claro que desde antes del partido entre Brasil y Alemania, tenia la impresión que Alemania era mucho mas equipo y lo demostró. Que influyó la ausencia de Neymar? Si, pero anímicamente, porque muchas veces he dicho que a Neymar lo endulzan demasiado cuando no es un Ronaldo o un Romario. Es un buen jugador, pero no más. Al menos por ahora. Si jugaba igual le caian 5.

Influyó la ausencia de Thiago Silva? Si, porque es el capitán y uno de los mejores defensas del mundo. Pero si de algo se jactaba este equipo brasilero, es de tener tal vez la mejor defensa del mundial, si nombramos jugador por jugador. Así que podía ser bien sustituido.

Brasil salió hoy en defensa con Maicon, David Luiz, Dante (Titular y multicampeón con el Bayern de Munich) y Marcelo. Por nombres es una defensa muy buena, y muy cara. Digo por nombres, porque el sistema falló.

El primer gol vino de un córner!!, en el cual una de las mejores defensas del mundo deja sólo al jugador mas peligroso de Alemania. Müller recibe sólo, sin necesidad de saltar. Tan sólo definió con una media bolea, colocada, sin potencia. Error grave # 1.

El segundo gol, Marcelo el lateral izquierdo brasilero, está 3 metros por detrás de la línea que tira toda su defensa, habilitando a Müller quien se la deja a Klose para definir el segundo. Que le pasó?? No tiene experiencia en el Real Madrid?? Como hizo eso??? Una burrada muy escandalosa de Marcelo. Error gravísimo # 2.

Van 2 goles en 20 minutos, regalados por la mejor defensa del mundo.  Cualquiera se desanima y se le cae el alma, al verse perdiendo tan temprano en la semifinal del mundial que organiza tu país.

El tercer gol, fue un centro de Lahm hacia Müller, quien intenta patear al arco y no le da a la pelota, pero tuvo la suerte que le cae a Kroos y este define con su pierna débil y se le cuela a Julio César. Porque pudo hacer mucho mas. Tercer error.

En el  cuarto gol de Alemania, la pierde Fernandinho a 3 metros de su área, por la presión de Kroos y Khedira, ante la ya incrédula mirada de toda la defensa brasilera que no atina a decirle que suelte el balón porque le están a punto de caer por la espalda. Nadie le avisó.  Kroos presionó, se la quitó a 3 metros de su área y combinó con Khedira e hizo el gol. Eran 2 alemanes contra 4 defensas brasileros. Y los camotearon, como en un partido de fulbito contra los chibolos de tu barrio.  Claro, ya estaban anímicamente en el subsótano. Error anímico # 4.

Fueron 4 goles dignos de habérselos hecho a una defensa de segunda categoría y no de una semifinal de un Mundial. Los otros 3 goles ya se hicieron con un equipo venido abajo sin entender lo que estaba pasando y sólo queriendo que el partido acabe ya. (El 7mo gol, Schürrle lo puede intentar 10 veces más y no le va a volver a salir).

No quiero restar méritos a Alemania, que jugó muy bien, pero creo que la defensa de Brasil regaló el partido. Se vió a los 10 minutos perdiendo la semifinal y se desesperó por empatarla lo más pronto posible y le cayeron 6 más. Y por mas bueno que seas, anímicamente estas destruido. Y así no corres ni piensas igual que cuando estás bien motivado.

Y creo que Brasil, llegó hasta donde su equipo le permitía llegar.  Nunca lo vi candidato, mas que por ser local y por las ayudas de la FIFA. Eso no se puede reprochar. Pero que regalen el partido de esa manera, es de novatos. Y ellos no lo son. Eso sí se reprocha.

Si Brasil no cometía estos errores tan increíbles, por lógica de buen juego igual ganaba Alemania. Pero no de esta manera tan escandalosa.

Alemania es mucho más que Brasil, y de repente que todos los equipos de este mundial, pero Brasil pudo perder con dignidad, si cumplían con los fundamentos básicos del fútbol que te enseñan cuando estás en 4to de primaria.


Un poquito de por favor!

PD: Acabo de ver los primeros 3 minutos de partido y Brasil tiene metido a Alemania en su campo, y hasta el primer gol la actitud de Brasil es de comerse al rival, pero el gol los tiró abajo.

miércoles, 2 de julio de 2014

De fútbol y otras adicciones

Seamos fanáticos o no del fútbol, todos sabemos que estamos en pleno mundial. Las redes sociales están constantemente informándonos de los resultados, jugadas, goles, etc. Ni siquiera los diarios digitales tienen la información tan actualizada como lo pueden hacer las redes sociales a través de nuestros contactos.

Todos tenemos un equipo favorito, el cual puede ir cambiando si el que elegiste inicialmente cae eliminado antes de la final. Si elegiste un favorito, lo hiciste porque pensaste que iba a ganar el Mundial, aunque a veces hay equipos que enternecen y nos volvemos aficionados temporales aunque sepamos que ni de coña van a ganar del torneo.

Es el caso específico de Costa Rica, que por ahora es la “perita en dulce” de los cuartos de final. Aunque particularmente pienso que si juegan ordenaditos y tranquilos podrían meterle un buen disgusto a mis muchos y muy buenos amigos tulipanes, que dicho sea de paso, deben ver a Robben como su héroe nacional de la pendejada.


Mi experiencia con los holandeses  me permite decir que se sienten supervivos cuando cruzan una calle por cualquier lado que no sea la esquina. Imagínenselos viendo a Robben tirándose a la piscina para ganar un penal en el Mundial. Debe ser su ídolo por lograr algo falseando la realidad. Robben ha vivido unos años en España y, claro, la pendejada es pegajosa. Pero luego su naturaleza dutchie lo traicionó y salió a decir que efectivamente se había tirado. 

Los países latinoamericanos han hecho un muy buen mundial. Sobre todo Colombia. Pero me fijé en 3 paises: Uruguay, Chile y Costa Rica. Todos con una población mucho menor a la nuestra están ahí dando la pelea, eliminando a países campeones del Mundo y emocionando a la gente que los ve jugar.

Costa Rica tiene casi 5 millones de habitantes y está por primera vez en su historia en cuartos de final. Recuerdo alguna otra gran selección costarricense como la de 1990 que llegó a octavos y perdió con la ya desaparecida Checoslovaquia.  No es un pais ajeno a estas competiciones.

Uruguay tiene poco mas de 3 millones de habitantes (la décima parte de habitantes que tenemos en Perú). Son bicampeones del Mundo, 15 veces campeones de la copa américa (la primera en este ranking), ganador de la medalla de oro en fútbol en las olimpiadas y un largo etc.

Chile, tiene poco mas de 17 millones de habitantes. Hicieron un gran Mundial.  Todo el mundo le tenía respeto y admiración, había eliminado a España y casi hace lo mismo con Brasil. Tiene a varios jugadores que actualmente están ente los mejores del mundo.

Y pensaba en Perú.  Si tenemos casi 30 millones de habitantes, mas material humano de donde producir recursos, por qué no lo hacemos?

Si un país de 3 millones de habitantes saca jugadores que valen mucho dinero, porque un país con 30 millones de habitantes no lo puede hacer?. Ellos no nacen con un gen futbolístico que nosotros no tenemos. Somos iguales físicamente pero ellos tienen algo que nosotros no. Igual Chile y ahora Costa Rica. Son países que tienen menos población pero sacan mejores jugadores.

Y no hablemos solo de jugadores de fútbol, hablemos de deportistas en general, profesionales, estudiantes, políticos, artistas, escritores, etc. Tenemos mas material humano de donde producir más talento que nuestros vecinos.  Pero al parecer, ellos producen más.

Las inversiones chilenas en Perú casi llegan a triplicar su contraparte, es decir lo invertido por Perú en Chile. Por qué ellos producen más empresa  que nosotros? En este punto debo poner de manifiesto mi agradecimiento a los chilenos de crear trabajo en Perú.

Hace algún tiempo, durante la clasificación al Mundial, Perú se la jugaba en Lima contra Uruguay. Era un partido difícil y había emoción y ansiedad en la gente. Recuerdo estar en la semana previa a dicho partido en el gimnasio haciendo mis 368,973 abdominales diarios para poder sacarme el polo igualito a Cristiano Ronaldo, cuando de repente oí una conversación. Era un señor de unos 75-80 años conversando con un pata de unos 27 años sobre el partido con Uruguay que se nos venía. Entre ellos había una distancia de unos 5 metros, asi que hablaban en voz alta y era fácil escucharlos.

El señor se mataba de risa diciendo que había mucha gente que pensaba que íbamos a ganar ese partido, pero que era obvio que no se podía y que Uruguay nos iba a meter “de a 3”. El pata le respondía que si, que había mucho ingenuo hablando del partido y que se iban a llevar una tremenda decepción, porque jamás le íbamos a ganar a Uruguay. Al parecer los 2 tenian memoria frágil, pues no recordaban los goles en Montevideo de Pizarro, de Solano y Farfán, hace unos cuantos años. Y un 3-0 a favor nuestro en la Copa América de Bolivia.

2 personas de 2 generaciones tan distanciadas concordando que Perú jamás le iba a ganar a Uruguay en Lima. Y tanto se reian que llegué a pensar que eran uruguashos. Pero no, eran bien peruanos.

Ahí me di cuenta de la mentalidad derrotista que tenemos los peruanos. Es mas fácil decir no se puede, a intentar. Es más fácil poner excusas que proponer soluciones. El ambiente en la calle es mayoritariamente derrotista. Imagínense a un niño que pinta para crack de fútbol. La rompe en sus equipos, y pronto llegará a la selección y probablemente a jugar en el extranjero. Imaginense al niño, justo en ese gimnasio en ese momento, oyendo la conversación de que vamos a perder porque somos Perú. Creciendo en ese ambiente, el muchacho se convertirá en un jugador muy bueno, pero cuando le toque jugar contra alguien que tiene otro acento, se sentirá inferior. Sentirá que no puede y que si pierde el partido, no es por su culpa, es porque es peruano. Esa será su excusa. Entonces si igual va a perder, mejor no dar el 100%, dará sólo su 70%. Pero no es su culpa, es el ambiente en el que se crió.

Al escuchar lo que esas personas estaban hablando, me acerqué y les recriminé, con mi mejor sonrisa y tono posibles, dadas las circunstancias. Les dije que no podíamos tener esa mentalidad, porque así estábamos perdiendo el partido antes de jugarlo. Que éramos locales y debíamos salir con el cuchillo entre los dientes a rompernos el lomo para ganar el partido. Que los uruguashos no tenían 3 pulmones. Que debíamos pensar que jugando intensamente les íbamos a ganar. Claro, luego se pueden dar 3 resultados, pero si salíamos con mentalidad ganadora teníamos mas posibilidad que salir con mentalidad derrotista.

Me contestaron que si que muy bien, pero que a los jugadores  sólo les interesa el billete.


  • -     Y además vamos a perder flaquito, ya vas a ver.

Le dije que si bien nosotros no jugábamos el partido, podíamos crear un ambiente ganador. Todos los peruanos debíamos pensar en que todo se puede lograr, con mayor o menor esfuerzo pero se puede lograr, tal como hacen los chilenos, costarricenses, los uruguayos y tantos otros. Tienen mentalidad ganadora, y sólo por eso ganan. Porque se la creen.

En cambio aquí, uno camina por la calle y escucha muchos comentarios similares, que no se puede, que somos peruanos, que hay que ser realistas.

Que pasaría si con la enorme cantidad de material humano que tenemos cambiáramos nuestra mentalidad? Crear un ambiente super positivo y ganador en nuestro país, desde el mas recóndito rincón hasta el más sintonizado programa de televisión. En lugar de decir “vamos a perder porque somos Perú” digamos “obvio que ganamos, somos peruanos”. Si creamos esta corriente y la sostenemos, de aquí a 30 años no sólo vamos a estar en un mundial, sino que estaremos en varios y los vamos a protagonizar hasta donde den las piernas. Y así en todos los deportes, disciplinas, profesiones y etc.

La mentalidad ganadora personificada

Es muy fácil echar culpas, a Burga (que de hecho tiene mucha culpa), a los gobernantes y a los vecinos. Pero no nos damos cuenta que nosotros,  las personas de calle,  contribuimos mucho a nuestras limitaciones con ese ambiente tan negativo. Es mas fácil destruir que construir, es más fácil poner excusas que buscar soluciones. Pero no es lo correcto. 

Lo que deberíamos hacer, es copiar los ejemplos de estos países y seguir su camino. Dejemos de lado los resentimientos y el egoísmo, y colaboremos todos a mejorar como país, pensemos que todo es posible y que si algo está mal, sólo nosotros podemos cambiarlo. No esperemos que venga Súperman o el Chapulín Colorado para que nos lleven hacia la victoria. Somos nosotros los que debemos empezar a formar un camino hacia el triunfo, con esfuerzo y dedicación y pensando que todo se puede lograr.  Y luchando por eso.

Cambiemos ese chip y empecemos a sentir que podemos ser igual o mejor que cualquier otro. Los resultados serán evidentes. Lógico que cada uno no puede hacer que cambien los demás, pero si podemos cambiarnos a nosotros mismos.  Algunas veces lo lograremos y otras fallaremos, pero la mentalidad siempre debe ser ganadora.  E intentar una y otra vez hasta lograrlo. Y en unos años nos comeremos al que se pone delante de nuestro objetivo.

Y no paremos hasta sentir la obviedad del triunfo, sólo por ser peruanos.
  • -   Si señor, al final aquella vez ganó Uruguay en Lima, pero logré ponerlo en duda sobre ese resultado. Le hice pensar que tal vez podríamos ganar.  La próxima vez si ganaremos, porque somos un país triunfador. Ya lo verá usted.